LLega el mes de agosto, posiblemente el único mes del año donde los adictos a las fallas podemos descansar del ajetreo que supone seguir la actualidad de esta fiesta tan grande. Aunque en honor a la verdad siempre hay una publicación, un llibret o una tertulia donde el tema fallero salga a la luz. Lo reconozco soy adicto a las fallas, me gustan las fallas, soy un "yonki" que siempre necesita esa pequeña dosis al día de fallas. Y no, no es obsesión, es gusto, es placer, es amar una tradición que da muchísimo más de lo que recibe. Esta última reflexión tiene fácil explicación.
Llegó la feria de julio, y con ella las Preselecciones donde los diferentes sectores y otros tantos jurados ya bien sean de JCF o de presidentes, elijen a las candidatas preseleccionadas que a partir del mes de septiembre, tendrán que pasar unas pruebas donde otro jurado ( ya van dos) tendrá que lidiar con el toro que supone tener que hacer una criba tras la que quedarán 13 niñas y 13 señoritas en apenas dos semanas de convivencia. Hasta ahí todo correcto y todo maravilloso. El problema se suscita desde el momento en el que llegar a formar parte de las Cortes de Honor de las Falleras Mayores de Valencia se convierte en una obsesión, donde padres, candidatas, amigos y algún que otro "ayudante" lo dan todo por cumplir un sueño. Es el momento en el que comienzan los dimes, diretes, comentarios y todo ese tipo de frases a las que ya estamos acostumbrados no beneficiando en nada al mundo fallero. De todos son conocidas frases como " esa ya ha sido corte infantil y va a salir si o si", " tienen pasta y se lo pueden permitir", " tiene muchos contactos y seguro que sale", y otras tantas que ahora mismo no vamos a reproducir. Posiblemente dentro de las fallas no le demos mayor importancia, pero fuera del ámbito estrictamente fallero, flaco favor le hacemos todos (medios de comunicación los primeros) a una fiesta que nos brinda el poder tener a las mejores candidatas posibles...y por desgracia esto no se cumple por varios motivos.
Y es que no es posible que sin conocer candidatas y simplemente viéndolas media hora antes, los que estamos disfrutando de las preselecciones seamos capaces de acertar lo que dilucida un jurado que se supone experto y que para eso los nombra y pone el Secretario General. Luego la teoría de que son preseleccionadas las más valencianas y falleras no es creible. Otro cantar es que suene la flauta y resulte que la candidata además de ser "mona y saber desfilar" es una auténtica valenciana de los pies a la cabeza. Esta frase de " ser mona y saber desfilar" podéis escucharla en la grabación del último día de preselecciones en el sector Jesús donde Sandra García entrevistó a D. Vicente Fayos. Nada que comentar, puesto que la frase se comenta sola.
Un comentario que a mi particularmente no me gusta nada es el de "total si la corte no habla", pues es hora de que alcen la voz y se muestren como son. Es cierto que el total protagonismo lo acapara la Fallera Mayor de Valencia, pero una Corte no es mera comparsa como nos están haciendo creer o ver, por miedo de que le hagan sombra a la Fallera Mayor. No es justo el trato que se les da y desde aquí vaya mi repulsa hacia ese comentario.Otro de los aspectos que ha sido muy comentado es que ahora qué tiene que dilucidar el jurado que presentarán el próximo 9 de septiembre. Trece Falleras Mayores?....o ya tienen una en mente y hay que sacar una corte de acuerdo a las características de la Fallera Mayor?...
Acabar diciendo, que si, que este tinglado que montamos los falleros a especie de circo romano donde unas salen y otras totalmente válidas se quedan por el camino, es fruto de nuestra propia manera de ser. Pagamos fallas para quemarlas, elegimos reinas para luego destronarlas...qué le vamos a hacer, esto es así. Por todo esto dar ánimos a las preseleccionadas y que disfruten al máximo de estos días y que no hagan caso de los comentarios, que muchas veces como las armas los cargan el diablo. Y recordad que los sueños están para cumplirlos.




























