El buen o el mal camino lo eligen las personas, sin duda alguna. Sinceramente y tras la última Asamblea de Presidentes de Falla no entiendo el camino que estamos tomando. Rectificar es de sabios, es cierto, pero ya son dos intervenciones sonadas del Presidente de Junta Central Fallera en las que se ha tenido que recular. Recordar el caso de la preseleccionada fuera de plazo que no llegaba a votarse su caso en Asamblea y tras un no rotundo, cambió tras rueda de prensa en un sí, o sin ir más lejos el tema de las fianzas por ensuciar jardines, calles y demás, que ya no van a ser cobradas.
Por eso hablo del bueno el mal camino, porque no tenemos las cosas claras, porque es época de cambios de dificultades y como en Veus de Festa declaraba el propio Lledó " hay que trabajar muy duro". Y muy duro no significa que los hachazos contra las fallas comiencen a cortar cabezas a diestro y siniestro, más bien que entre todos hay que colaborar y poner las medidas que sean necesarias para que nuestra fiesta, las fallas, sea primero respetada, segundo tenida en cuenta y por último espejo en el que las generaciones futuras tengan un espacio para la convivencia, la cultura y el seguir amando la tradición y nuestra fiesta.
Por eso hay que seguir por el buen camino, el de la ayuda, el de limar asperezas, el de la concordia, el de la tan manida "germanor", pero por favor, a la primera. Que no tengamos que estar siempre reculando que a veces donde dije digo no dije Diego y puede causar problemas extras
Y un detalle que no querría dejar escapar, es que se suscitó otra vez la polémica de banda o caramba....como dice un amigo mío..."la paz en el mundo".


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