La vanidad siempre es vanidad ya sea fallera o en cualquier realidad social que se suscite. La explicación es sencilla, el ser humano se quiere, tiene cierto grado de arrogancia, e incluso hay momentos en los que se complace con ver imágenes suyas o de cualquier actividad relacionada con la tarea directa que desempeña.

En estos días estamos asistiendo al bombardeo sistemático de imágenes falleras: carpas, fallas, luces, disparos de mascletaes, castillos de fuegos artificiales...todo tiene un sentido si aplicamos la definición de vanidad.Las fallas como tales no pueden escapar a esta definición y sentirse autocomplacientes consigo mismas. Porque gracias a las redes sociales estamos informados al detalle de lo que ocurre en cada esquina, en cada demarcación, en cada casal y eso nos gusta y mucho. No veo el lado negativo por ningún lado de la vanidad.

Pero referente a los medios de comunicación falleros (prensa especializada) también existe la vanidad que comentaba al principio. Y creo que hasta cierto punto no la entiendo como mala si lo que se procura es un buen trabajo, un reconocimiento al esfuerzo o destacar ciertas acciones informativas de mérito. Pero muchas veces estos principios básicos en el periodismo especializado se vulneran con falsos periodistas que buscan la simple acreditación a cualquier coste.

Me gustaría preguntarme, la vanidad afecta al mundo de las fallas?...pienso que al colectivo no, a nivel individual sí. Y os está empezando a afectar.