Se acerca el día 14 de noviembre, un punto de inflexión en mi vida, y por supuesto una puerta, una ventana abierta hacia el reencuentro con uno mismo. Mi mejor amiga, me ha comentado por activa y por pasiva que continúe con el blog, que no lo deje, y que vuelva a ser Fiesta Fallera lo que era. En realidad nunca lo ha dejado de ser, un espacio libre que me permite desarrollar mis pensamientos, mis ilusiones, mis vivencias, pero sobre todo mi amor por las fallas y por San Vicente. Puede gustar más o menos, algunas veces he pecado de soberbia o de sabut, pero desde luego cuando las cosas se hacen con el corazón abierto y desde un punto de vista que es fiable, no hay porqué sentirse mal.

De lo que no se no puedo hablar, eso lo tengo claro. Tampoco pretendo que esto se convierta en una tribuna anti nada, simplemente una manera más de ver las cosas, una aportación que debe volver por sus fueros, a lo que era, pero con un respeto total por todas las partes.

Os espero, amigos, vosotros que sóis fieles y no me habéis abandonado...hagamos de este mundo un mundo mejor.