Por lo que he leído y me han comentado, la pasada asamblea fue movidita, que a priori era lo que se esperaba, luego no me extraña la actitud de unos y de otros y las reacciones a posteriori. Por un lado el informe de los servicios jurídicos de Junta que tras las pesquisas realizadas tachan la famosa conducta de Indecorosa...etc etc... La manera en que se destapó todo lo ocurrido no me negarán que es rara y los motivos que lo propiciaron no llegamos a entenderlos, o quizás sí pero resultaría de un maquiavelismo de alta escuela. El caso es que el Jurado ya sea de este año, del que viene, o el de sucesivas ediciones estárá marcado de por vida porque siempre habrá quien diga "algo", porque igual de indecoroso es mandar mensajes de móvil, hacer regalitos o prometer favores, todo por salir electa. No hay ganas de seguir "furgant" porque probablemente la caquita salpique a más de un implicado. De todas maneras nos parece bien que se pase página y volver a la "anormal" normalidad que envuelve las preselecciones, elecciones y demás.

Que si Gil insultó (cosa que me niego a creer) que si Juanito el policía dijo...cuando el río suena, agua lleva y aunque sean de signo contrario al partido de Crespo, lo que sí que está claro es que llevan muchísimos años en la fiesta y algo sabrán de ella. Con sus aciertos y desaciertos, así que como mínimo merecen el beneficio de la duda. Y raro me parece que una persona que puso a parir al Jurado cuando su hija no salió, ahora se torne en el gran defensor del oficialismo.

Nosotros pensamos que el derecho a informar y denunciar, con base, datos y pruebas debe ser sagrado y que las personas que se dedican al periodismo fallero hacen un gran esfuerzo para dar a conocer la fiesta. Otra cosa es convertir las fallas en el Tomate que como ya vimos....desapareció. Hay tantas cosas por mejorar, tantas cosas por hacer, tantas ganas de mejorar, que a mi estos temas sinceramente me preocupan por aquel lector de prensa que debe "flipar" con el temita.

De todas maneras es tiempo de poca información, así que hay que agarrarse a un clavo ardiendo.