El agua, el líquido elemento que tanta falta hace por las tierras de nuestra Comunidad y que otros se empeñan en hacer alarde de ella como es la Expo de Zaragoza, hizo acto de presencia durante toda la mañana por las calles de nuestra ciudad. Y fruto de ello fue la suspensión de la cabalgata del Convite donde el Capellán de las Rocas invitaba a todos los ciudadanos a participar de la Procesión. De modo que la zona de “Agua va” de la calle Avellanas realmente hizo honor a su nombre, pero este año los pozales no cumplirán la misión de mojar a los componentes de la Degolla.

Eran las doce del mediodía y la Plaza de la Virgen se encontraba repleta de gente que con sus paraguas y aguantando estoicamente la lluvia que empezaba a caer con fuerza se pegaban a las vallas que delimitaban el recorrido de la cabalgata.

Mientras en el Seminario, todos estaban a punto para dar comienzo a tan típìca y tradicional cabalgata. El Capellá, las danzas tradicionales como els “caballets” o els “arquets” o incluso la Moma estaban totalmente dispuestos a salir a la calle. El grupo de la Degolla estaba expectante, pero lo inevitable se cumplió, y el festejo se tuvo que suspender y entre otros Olegario Sales –un clásico de la Degolla- deambulaba por la Plaza de la Virgen con el semblante realmente triste.

Pudimos ver como el Concejal Félix Crespo ponía cara de circunstancias y explicaba a asociados de Amics del Corpus que “yo no tengo la culpa de que el tiempo esté así” y es que este año le ha tocado lidiar con varios episodios de esta índole como la elección de las Cortes de Honor en la Plaza de Toros o la no tan lejana festividad de la Mare de Déu dels Desamparats.

También los componentes de esta asociación que estaban en su tradicional paraeta junto a la Puerta de los Apóstoles entre risas comentaban que “este año somos los más fotografiados” y es que pese a la lluvia el buen humor no lo perdían y siguieron durante la mañana al pie del añón.

Otro tema a tener en cuenta y que en el editorial de ayer domingo comenta muy acertadamente Valencia Hui es el estado de las Rocas. Auténticas joyas del arte y de tradición Valenciana, no hace muchos años tripuladas en su mayoría y que hoy en día, pese a sus restauraciones, tan dejadas de lado. Y es que, estos tradicionales Carros Triunfales seguían a las 13:00 horas aguantando la lluvia, contra viento y marea mientras que muchos de los asistentes –gente mayor sobre todo- exclamaban “qué lastima!!”. Y es que la idea de colocarlas con el agua que caía bajo el toldo que hay instalado en la plaza de la Virgen ha sido un tanto grotesca sabiendo que cuando el toldo rebosa caen auténticos chorros de agua, como ya pasó en la Misa de Infantes.