Durante la mañana del domingo tuvo lugar una visita muy especial al Cottolengo del Padre Alegre. El Altar del Tossal representado por su presidente, directiva, padres y niños del milagro celebró su tradicional visita y ofreció a parte de los víveres, la representación del “milacre” que este año han representado los niños para que todos los allí presentes y en especial las residentes disfrutasen del buen hacer de los pequeños y lo más importante, olvidar las penas que inundan las paredes de la residencia por unos instantes.

Allí las carcajadas, comentarios, y la espontaneidad, marcaron la mañana. Con un salón de actos lleno, las internas dedicaron un gran aplauso a los niños que hacían su entrada en la sala ataviados con los trajes de la época y se involucraron de manera evidente junto las hermanas, que mostraban su interés por todo lo que estaba aconteciendo. Carcajadas, comentarios, murmulos: todo era bienvenido si se trataba de la alegría y felicidad de las allí reunidas.

Un acto sencillo, humilde y lleno de significado puesto que como comentaban los directivos “ver las caras de estas chicas no tiene comparación”. Al finalizar el acto y tras una charla con todas ellas la próxima cita en el Cottolengo será en la “vespra” de la fiesta de la Mare de Déu cuando saquen su imagen al patio y poesías, baile y devoción se entremezclen, dando calor humano a este grupo tan necesitado.