Uno de los días más esperados por los componentes de la comisión Bolsería Tros-Alt que ensalzan su 150 aniversario por fin vió la luz. Y es que debido a diversos aplazamientos y a las obras que se vienen realizando por la zona de Bolsería la visita de la Virgen de los Desamparados tuvo que esperar. Muchas caras conocidas entre los asistentes como Donís Martín, Mª Jesús Andrés, Santiago Ruiz o Jose Miguel López muy vinculados al barrio se entremezcablan entre todos los asistentes que llenaron la plaza del Tossal por completo. Ayer el deseo se convirtió en realidad y La Peregrina después de 34 años volvió a la plaza del Tossal y estará visitando la zona hasta el día de hoy cuando vuelva a su camarín transportada por el Maremóvil.

De todos es conocido el fervor que esta zona de la ciudad profesa por la Mare cuando en la Procesión del segundo domingo de mayo, la calle Bolsería se convierte en una impresionante cortina de pétalos que perfuman el paso de la Geperudeta entre sus fieles.

Caía la tarde que amenazaba tormenta, estaba todo dispuesto para recibir a la Mare, todo preparado con la imagen de San Vicente portada por miembros del Altar del Tossal que daba la bienvenida a la Virgen de los Desamparados ataviada con un manto fucsia y portada por los seguidores con Juan Arturo Devís dando las instrucciones pertinentes.

Las tracas, los aplausos, lágrimas y vítores se entremezclaban mientras la imagen ocupaba el lugar que le correspondía presidiendo el punto más alto de la plaza tossalera. Tras las palabras de agradecimiento y bienvenida de Alfredo Esteve, cura párroco de la Real Parroquia de los Santos Juanes, tomó la palabra Vicente Roig Marzal que dedicó unas emotivas palabras en las que destacó que “este aniversario no estaba completo sin la visita de la Virgen, que venimos esperándola desde septiembre. Por fin se cumplieron nuestras ilusiones y esperamos estar siempre amigos, vecinos, miembros de altares Vicentinos y fallas bajo el manto y protección de nostra Mare”.

Tras estas palabras fue el turno del folclore con la interpretación de dos “albaes” dedicadas a San Vicente y a la Virgen de los Desamparados y una ofrenda floral de las falleras mayores de la comisión de Bolsería Arancha Pérez y Mª José Roig ponían el punto y seguido al acto.

Tras la entonación del Himno Regional y el de la Coronación la comitiva se dirigío hacia el casal de la más que centenaria comisión donde se le impuso la insignia de esta en recuerdo y conmemoración de la visita. La pólvora y la música inundaban las calles que entre curiosos y devotos se llenaban al paso de la imagen.

En la calle Moro Zeit esperaban los componentes de la asociación vicentina del Tossal la visita con su presidente Antonio Rossi, algo indispuesto, pero al pie del cañón demostrando una vez más su valía de hombre vicentino y religioso. Tras llegar a la puerta un ramillete de fuegos artificiales y tres poesías interpretadas por los niños Quique Llop, Vicent Gimenez e Irene Vidal pusieron la nota emotiva con sus bonitas palabras dedicadas a la Mare de les Mares, mientras la Clavariesa Inmaculada Ortuño le impuso a la virgen la medalla de la asociación. Siguió la comitiva por las calles colindantes y los casales de Pintor Domingo, Peu de la Creu, En Sendra i Murillo se vistieron con sus mejores galas para homenajear el paso de la patrona por su demarcación.