El pasado viernes en la Plaza de la Virgen se celebró la entrega de premios del Concurso de milacres de San Vicent Ferrer que organiza Lo Rat Penat y la Junta Central Vicentina. Un acto concurrido, con mucho público, presidido por la Honorable Clavariesa de las fiestas vicentinas Mercedes Hermosilla y el Presidente de la Junta Central Vicentina Félix Crespo y el presidente de Lo Rat Penat Enric Esteve. Pocos eran los que faltaban y los cuadros artísticos compuestos por niños de hasta catorce años fueron los auténticos protagonistas de una tarde dedicada a ellos.

En primer lugar actuó el Altar de Chirivella, cuyo presidente estaba radiante y exultante de alegría, que recordemos este año se llevó el primer premio, así como el de actor y actriz. La interpretación de “Quico el celós” una vez más, fue excelente y bajo las órdenes de su directora Encarna Martí Camps, las pequeñas estrellas dieron al público lo que esperaban: una buena representación de un milacre. Al finalizar, con el público puesto en pie y tras una sonora ovación, se presentaron los actores uno a uno que fueron objeto de vítores y piropos varios. Como detalle a destacar, el Altar de Chirivella puso en un lugar destacado del escenario una imagen de San Vicente, rasgo que es digno de admirar, así como la presencia del alcalde de la población José Soriano que fue a la postre quien les hizo entrega del premio que les acredita como los mejores de 2008.

Siguió un concierto “Express”, debido a su brevedad a cargo de la Banda Municipal de Valencia, con su característica afinación y precisión en la ejecución de las piezas. Los profesores que componen esta agrupación musical de tanto prestigio hicieron derroche, y demostraron una vez más su valía, aunque ciertamente la pregunta generalizada es porqué se escoge un repertorio tan regio para un acto de niños. Hay que potenciar la música valenciana y de autores valencianos entre los menores pero quizás esté equivocado el foro que se elige.

Sin dejar tiempo a finalizar de degustar los acordes que aún resonaban por la plaza, se procedió a la entrega de premios. Presentado como ya es tradición por Joan Antoni Alapont contó con la presencia de la Honorable Clavariesa, el presidente de Junta Central Vicentina y el presidente de Lo Rat. Uno a uno fueron subiendo al escenario todos los premiados entre los aplausos y las felicitaciones de los asistentes. El último año que pudimos ver a Vicente Cerezo recoger su medalla al mejor San Vicente o descubrir nuevos valores en alza como el pequeño Marc Santamaría. Todos subían con una sonrisa de oreja a oreja que les delataba. Sin duda los niños son felices y hay que aprender mucho de ellos porque este año las fechas han sido implacables con san Vicente y el esfuerzo que todos ellos han hecho para mantener viva la tradición de sus representaciones es digna de elogiar, sin duda alguna lo mejor de la fiesta los niños.

Destacar el trabajo a la sombra de Santiago Ruiz, vicentino de pro y enamorado de los niños, que en su afán de dignificar el concurso, pero sobre todo fomentar y premiar la participación de los menudos, tuvo la idea junto al resto de la Junta de regalar a cada niño la foto enmarcada de su cuadro artístico, para tener un recuerdo de cuando ellos fueron Chiquets del milacre.

Así mismo este año el Primer Premio como novedad, se trata de un dibujo a carboncillo certificado del autor Amadeo Valldeperez de una imagen de San Vicente, los demás premios se tratan de copias del mismo cuadro perfectamente enmarcadas y dignas de ser expuestas en las paredes de los llares vicentinos y no el banderín que se entregó el año pasado imitando a la hermana mayor, las fallas.

Una fiesta que mejora y que procura no olvidarse del futuro: los niños.