El tiempo no ha acompañado a los actos falleros más importantes y el sentir del colectivo fallero es de preocupación aunte una semana fallera que está a la vuelta de la esquina. Prueba de ello es que durante la tarde de ayer, las falleras mayores e infantiles que componen el sector Cuatre Carreres, se acercaron al convento de las Hermanas Clarisas Capuchinas situado en la avenida Pérez Galdós para hacerles una pequeña ofrenda de huevos para que no llueva en las Fiestas Josefinas.

Allí las hermanas les atendieron estupendamente habiendo superado incluso el horario de cierre ya que son muy estrictas a la hora de cumplirlo. La anécdota fue que una Clarisa comentó que “rezaria para que lloviera ya que era mala cosa y peligrosos en fallas”, a su vez repartió una estampita para cada fallera mayor.