Acercar las tradiciones al pueblo y recordar los orígenes siempre es digno de reconocer y de agredecer y la comisión Blocs Platja, presidida por Guillermo Muñoz se merece una mención puesto que celebró la 18ª edición del “ Cant de l´estoreta” en el marítimo.

Un certamen que nació con el ánimo de realizar actividades diferentes en el seno de esta falla, y en el año 1991, pese a las dificultades que supone el pistoletazo de salida, se puso en marcha con la participación de tres comisiones. Gracias al esfuerzo y constancia de todos los falleros, entidades colaboradoras y sobre todo las fallas participantes, este concurso camina solo y para darse cuenta del valor que tiene, destacar que entre otras personalidades destacadas han actuado como jurados D. Armando Serra o D. Miguel Ramón Izquierdo.

Se trata de un acto que se ha instaurado ya como fijo dentro de la agenda fallera que según palabras del miembro de la comisión sergio Mora destaca que: “ se habla mucho de que queremos competir con otra organizadora del genuino Cant de L´estoreta la falla Plaza del Árbol, pero nada más lejos de la realidad. Ojalá hubiesen muchos certámenes como estos. Digamos que se complementan”, zanjando así una polémica que se había suscitado.

Con la tribuna adornada, la megafonía a punto, los estandartes de los premiso en su sitio y mesas de jurado e invitados listas, se celebró el concurso con la participación de seis comisiones, destacando sobremanera la falla Duque de Gaeta-Puebla de Farnals que acaparó la mayoría de los premios con una gran puesta en escena, cuidado vestuario y gusto en el desfile. Se dieron premios de Canto, personaje y Comparsa, siendo, como no, los niños los auténticos protagonistas con sus cánticos típicos pidiendo “ una estoreta velleta...”.

Acudió, como no podía ser de otra manera, la Fallera Mayor Infantil de Valencia Gloria Blázquez y su corte de Honor que pudieron admirar las distintas representaciones y disfrutar de todo cuanto sucedió junto a la Fallera Mayor infantil de la comisión Alba Ferri.

Sin duda se trata de una gran tradición que se mantiene recordando las raices, los orígenes de las fallas, cuando por aquellos tiempos, no habían tantos recursos para poder plantar los monumentos como hoy en día, y se utilizaban enseres viejos que ya nadie quería en sus casas, imaginación al poder, como no podía ser de otra manera, ingenio, mucho ingenio.

Cariño y afecto no falta por y para esta comisión que se ve recompensada año tras año con la masiva afluencia de público que habla, bien a las claras de este acto y lo que significa para el marítimo.