CARTA ABIERTA
TREINTA AÑOS DE RELACIÓN, UNO DE TRAICIÓN
Aproximadamente hace 2000 años, surgió una relación con un carácter especial entre dos personas que hoy en día conocemos perfectamente. Sus nombres eran Judas y Jesús. Fueron amigos a lo largo de mucho tiempo, convivieron y hasta compartieron la bolsa del dinero. Pero llegó un día, que el peso de la bolsa que Judas llevaba en la cintura no pesaba suficiente y decidió, por su cuenta, vender a quien hasta ese momento, había sido su amigo y su maestro.
La traición fue consumada con un beso en la mejilla, cara a cara y a cambio de 30 monedas de plata. Por cierto, una acción que no tenía marcha atrás.
El pasado día 23 de noviembre, viernes, el Presidente de la falla Ramón y Cajal de Torrent (conocida como falla de la ermita), recibió una llamada telefónica de Juan Carlos Piles Tordera, para más señas, el actual presidente de la Junta de la Banda de Música del Círculo Católico. La conversación fue muy explícita al tiempo que desagradable en ciertos momentos. El mensaje del Sr. Piles fue claro: "hemos encontrado otra falla que contrata más actos, y por tanto nos paga más dinero".
Estaba decidido. Treinta años de plena confianza no tenían ninguna importancia para los nuevos dirigentes de la banda: pasacalles, conciertos conmemorativos, actuaciones del Orfeón, etc. Un largo camino de historia en común se cortaba y llegaba a su final en una conversación telefónica. Nadie de esa Junta pensó que estábamos en noviembre (casi diciembre), que la música es pieza fundamental para los actos de la fiesta fallera y que a dos meses vista y con todo contratado, el daño que estaban provocando era de una magnitud demasiado grande.
Está bien claro, la bolsa del dinero no pesaba lo suficiente y han decidido por su cuenta poner punto y final a una relación de muchos años. La traición ha sido consumada, no tiene marcha atrás, no son 30 monedas, aunque el montante económico para nosotros no es lo más importante. El apóstol, al menos dio la cara, o mejor dicho dio un beso. Juan Carlos Piles Tordera lo hizo por teléfono. Tal vez por eso el primero se dio cuenta del hecho y se arrepintió, tiró la bolsa y se colgó de un árbol. El músico seguramente tendrá este año más dinero, irá por la calle como si con él no fuera la fiesta, pero dónde está la dignidad?
