La frase “ cargarse a alguien” denota tantas acepciones que el otro día cuando me comentaron “ se lo han cargado” me dio mucha pena con la manera con la que los vocablos salían con fuerza, furia y con la sorna de quien no tiene ni idea de con quién están hablando. Y es que el messenger es un arma traicionera de doble filo en el que muchas veces no sabes a quién tienes al otro lado de la pantalla del pc y lo que semejante personaje no sabía es que era yo quien me encontraba tecleando desde un pc, qué mas da cuál, el caso es que se refería a mi y la metió ( la pata) pero hasta el fondo.

Han pretendido darme lecciones (cuando se han aprovechado de mi trabajo) y clases de vaya usted a saber qué, me humillan sin dar la cara porque las sondas espaciales gracias a Dios me llegan con total fidelidad, traman planes a la sombra para que me pongan todos los obstáculos posibles y no se dan cuenta de que me hacen un favor, un gran favor, pues no depender de nadie ni seguir las directrices de ningún amo cual perrito faldero hacen de la libertad de expresión un arte que tengo a bien llevarlo a cabo hasta las últimas consecuencias, eso sí procurando estar informados o por lo menos saber de lo que hablamos que aunque técnicamente no seamos perfectos, el fondo y la forma creo que es bastante claro. Lo que más me toca la moral de todo esto es que ya han entrado en acción asesores, personas con relevancia dentro del mundo de la fiesta y no ofrecen el beneficio de la duda a quien pretende dar otra visión, dando la cara y no precisamente escondiéndome tras editoriales llenos de complacencia y de qué bonito que es todo. Una vez más me demuestran que como personas dejan mucho que desear y el que una persona entre en Junta o llegue a un Gobierno, o que le asciendan en su trabajo, no debe importarles nada en absoluto, más que nada porque lo triste es vivir pendiente del prójimo y eso lo saben hacer muy bien, cual alcahuetas de tres al cuarto. Yo no seré la panacea, ni el que tenga el poder de la verdad, ni de la mentira tampoco, pero ya tengo claro que me han querido buscar las cosquillas y lo que hacen es dar más ánimos, porque cuando una mosca es cojonera, es porque les pica y se pica que se rasquen porque vamos a más, tenemos más amigos, más alcance y más categoría, mal que os pese, “ amiguetes”. Asi que más que cargarse, resucitáis a las personas y eso es motivo de motivación, por mi parte,- “ escuela de convivencia”-, por lo que de “ cargarse” res de res. Como bien dijo el futbolista del Valencia y parafraseándolo sólo me queda por decir que “ esto es un despelote”.