Antes que nada y en primer lugar quiero matizar que mi corazón es valencianista cien por cien, pero lo que ayer pude observar en Mestalla me dejó helado, atónito, sin palabras y la moral se fue a pasear porque, que me gane el Madrid tiene lógica dentro de lo que cabe, pero lo de ayer contra el Rosemborg no me gustó nada. Faltos de director de orquesta, de batuta, de quien lleve la manija y faltos de ambición, mucha ambición y sin murciélago del escudo. Mucha de la gente que se concentra en el estadio hace un esfuerzo más que digno de mención por tener un pase o sacarse una entrada para luego ver que el equipo no va, y lo peor de todo que los jugadores cobran muchísimo dinero y" la pasta"que se invierte en el equipo alarma a propios y extraños después de ver el rendimiento.

Y en el mundo de las fallas o cualquier fiesta que se precie de poder tener música en directo ocurre parecido. Con el paso de los años las bandas de cornetas y tambores han dado paso al tabal y dolçaina, charanguetas y bandas de música. Y claro está, el negocio es el negocio y libres de contratos, impuestos y demás, salvo honrosas excepciones, los precios se disparan y el color negro impregna los billetes de quien hace " su negocio" a costa de cuotas, loteríasy otras tantas maneras de ingresar beneficios para la comisión que a más de uno le cuesta su esfuerzo, vamos como en el fútbol. Si se tiene la suerte de caer en gracia o tocar decentemente, estás salvado, pero como después de gastarte el dinero te llegue una partición repleta de educandos y con un repertorio más que justo, el lío está servido. Quien paga manda, pensarán algunos, pero la verdadera responsabilidad en quién recae?. Quién apalabra? En el responsable de la banda o en la comisión o en quién permite que se realice un negocio a espaldas de todo?. La falta de dirección en este asunto está más que puesta de manifiesto y siempre habrá quien salga ganando. la solución está en manos del organizador, del murciélago de nuestra fiesta.
Y luego está " la banda", esos personajes eruditos de la fiesta que se dedican, gracias a sus buenos posicionamientos, a torpedear a espaldas, pero que como siempre y con su habitual habilidad se salen de rositas y encima son los salvadores de la patria. Un grupo amplio al que se le consiente todo a cambio de unas páginas de gloria, o una reseña loando virtudes innecesarias. También hay carencia de dirección en el grupo, aunque hay que reconocerles que van todos a una como Fuenteovejuna. Pero es batalla perdida y como más de una vez me han apuntado, recordado pero sobre todo aconsejado, lo mejor es dejar esta pequeña cruzada y dedicarse a lo nuestro, a Fiestafallera y a los que poco a poco os habéis unido a esta pequeña família que No Es Medio de Comunicación, pero sí un buen canal de información, totalmente subjetivo.

Y que conste que sigo en desacuerdo con el espectáculo que se vió ayer en Mestalla, más propio del Bombero Torero que de fútbol de millonarios sueldos y vidas de lujo.