El cuadro artístico infantil dels “ xiquets del milacre” del Altar vicentino del Tossal celebró ayer la ya más que tradicional merienda que da la bienvenida al verano y donde se renuevan las ilusiones y los compromisos por parte de padres, niños y responsables.

Una tarde amena, divertida, entretenida donde los niños y no tan jóvenes pudimos degustar horchata vía Alboraya, limón granizado, café helado acompañados de fartons, y diversas pastas que confluyeron en la mesa y que los asistentes dieron buena cuenta de ellas.

Así mismo se les entregó el ya tradicional “ sobre” y un detalle en forma de golosinas.

Los niños tan simpáticos como siempre mostraron su predisposición, una vez más, de comenzar cuanto antes los ensayos ya que su convivencia es excepcional así como su amor por el Tossal y San Vicente y el “ buen rollito” que tienen entre ellos hacen que cualquier excusa sea buena para reunirse y pasar un buen rato.

En definitiva una tarde en la que las caras risueñas de los niños demostraron una vez más que la Asociación tiene futuro asegurado y que el trabajo para el año que viene comienza desde ya, esperando no defraudar ni a propios ni extraños.