Una visión propia
No se sabe porqué pero el alo que rodeaba a las cabalgatas que se organizaban ( ninot, ninot infantil, reino...) se pierde y se difumina con el paso de los años. Aquella rivalidad que existía en épocas no muy lejanas apenas existe y para qué engañarnos la calidad ha bajado muchísimo. Puede ser que el tiempo de las cabalgatas ya pasó o que quizás está todo muy trillado y las ideas pueden ser muy buenas pero la ejecución es la de siempre y no se innova. El no competir en la cabalgata del ninot le resta viveza y por mucho que se involucren los " grandes" de las cabalgatas....no existe la salsa y el ánimo de superarse a sí mismo o al rival. En las infantiles han desaparecido las grandes como fueron Maestro Arambul, Matias Perelló, Maestro Aguilar, Merced, Reino de Valencia o Peris y Valero- Cuba y salvo raras excepciones como Albacete Marvá o Duque de Gaeta, se limitan a meros desfiles de disfraces y más disfraces que dejan totalmente indiferente al público. Mención especial tiene como no, el comportamiento de los jurados en este tipo de actos: para no entrar en dimes y diretes me conformaré con espetar una frase....." más de lo mismo". Que yo recuerde el año pasado la falla El Cid presentó una cabalgata vistosa y pensada por y para los niños....y se fue a cola del pelotón en la relación de premios con el consabido rebote de los falleros que trabajaron duro.
Soluciones tienen que haber y no se puede dejar en el olvido las cabalgatas que tanto impulso le dieron a la fiesta en su momento.
Potenciarlas y animarlas depende de las mentes pensantes.


16 oct 2006 | 08:16 PM
a quien le importa hoy en día las cabalgatas?
Más propias del fascismo que de la actualidad.
17 oct 2006 | 01:01 PM
Sr. Masclet que no le gusten no quiere decir que tengan simbología de tiempos pasados. No hace mucho se realizaban cabalgatas magníficas como por ejemplo el año 1992 que yo recuerde donde la Plaza de La Merced se salió con su cabalgata infatil.
Usted es el que vive anclado en el pasado con pensamientos de otras épocas, que estamos en el siglo XXI.